Imita a Spurgeon en la Lectura de Buenos Libros

Por Ray Rhodes Jr.

¿Qué leía Spurgeon? Leía toda clase de libros. Leía la Biblia, el periódico, libros clásicos cristianos, historia, biografía y ficción. Como promedio leía seis libros substanciales por semana. La mayoría eran obras puritanas de peso. 

John Piper dice, "creo que una de las razones por las que Spurgeon poseía un lenguaje tan rico, tenía tanta substancia doctrinal y era tan fuerte espiritualmente, a pesar de sus depresiones, enfermedades físicas y dificultades, es porque siempre estaba inmerso en la lectura de algún buen libro - seis a la semana. Nosotros probablemente no logramos llegar a ese número, pero sí podemos andar siempre con algún libro de alguno de los grandes visionarios de Dios. Yo he caminado con John Owen la mayor parte del año leyendo algo cada vez que puedo, poco a poco, y así me he sentido fortalecido por un creciente entendimiento de la realidad de Dios."

Una de las razones primarias por la que Spurgeon era un gran escritor era sus hábitos de lectura. W. Y. Fullerton nos dice en su libro biográfico sobre Spurgeon, "el número de sus publicaciones, sin contar los folletos y libros pequeños, consistía en no menos de 135 volúmenes; si se incluían las reediciones eran 176 y si agregábamos los panfletos eran no menos de 200 libros." Acerca de su biblioteca personal Fullerton dice, "cuando murió habían 12,000 volúmenes en su biblioteca, aparte de los que había enviado para abastecer los muy bien surtidos estantes de la biblioteca del colegio de pastores." Estos 12,000 volúmenes eran el fundamento de su biblioteca, pero como lo indica Fullerton, Spurgeon tenía muchos más libros.

Spurgeon escribía, leía, revisaba, distribuía y atesoraba libros. Fullerton indica, "Escucharlo hablar de libros le podía fácilmente hacer pensar a uno que Spurgeon no hacía nada más que leer su vida entera; revisar sus publicaciones le podía a uno hacer imaginarse que no hacía nada más que escribir." Sin embargo, sabemos que Spurgeon hizo mucho más que leer y escribir. Él era un pastor, un predicador itinerante, un líder de muchas instituciones y un hombre cuyos servicios eran constantemente requeridos por todas partes.

Podemos deducir varios consejos útiles de los hábitos de lectura de Spurgeon:
1) Busca Libros Substanciosos. En la librería de Spurgeon había muchos libros usados que él había encontrado en los catálogos de las librerías de libros de segunda mano. Encuentra buenos libros, no importan si son nuevos o usados. Especialmente busca libros de tapa dura que resistan el paso de los años y puedan ser dejados a tus hijos o a otros interesados en el futuro.

2) Lee Libros Buenos. Los libros lucen bien cuando se alinean en los estantes de madera. Sin embargo los libros son para leerlos no para exhibirlos. Spurgeon exhortaba: "entrégate a la lectura. El hombre que nunca lee, nunca será leído, el que nunca cita, nunca será citado, el no usa los pensamientos del cerebro de otros comprueba que él no tiene cerebro."

3) Lee Libros Variados. Se asume que como cristiano te deleitas regularmente en la Biblia, pero además de eso lee historia, biografía, himnos, literatura clásica y buena ficción. Spurgeon dijo: "Estoy convencidos que la mejor manera de usar tu tiempo libre es leyendo u orando. En los libros puedes conseguir mucha instrucción que después puedes usar como una verdadera arma al servicio de tu Señor y Maestro. Pablo le suplicó a Timoteo, "tráeme los libros;" únete a ese clamor. 

4) Lee lo Más que Puedas. Spurgeon era un hombre excepcionalmente dotado. Tú no eres Spurgeon, pero es probable que puedas leer más libros de los que estás leyendo. Comienza en algún lugar. Intenta dos páginas por día. En un mes habrás leído sesenta páginas y en tres meses habrás terminado todo un libro.  Comienza y luego sigue creciendo en tu lectura. 

¿Por Qué Hay Variaciones Entre las Versiones de la Biblia?


Robert L. Plummer, Profesor de Interpretación del Nuevo Testamento en The Southern Baptist Theological Seminary.

Oprima aquí para ver el video (en inglés)

¿Cómo se explican las variantes entre las copias manuscritas de la Biblia? ¿Por qué algunas biblias tienen notas marginales que indican cosas como "algunos manuscritos dicen…"?

Apocalipsis, fue el último libro de la biblia que se escribió  y data del primer siglo, alrededor de los años 80 - 90. Puesto que la imprenta no fue introducida al mundo sino hasta 1484 todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento que  hoy poseemos fueron copiados uno por uno a mano, en su gran mayoría de forma meticulosa, aunque en muy escasas ocasiones, no tanto. Estas copias manuscritas fueron hechas o llevadas por todas partes a donde llegaba el evangelio. Así que antes del año 1500 se habían hecho y distribuido miles de copias hechas a mano, pero no existía una edición estándar con la cual se pudieran comparar las copias que se hacían.


A partir de 1500, después de la imprenta, los manuscritos comenzaron a ser coleccionados, analizados y contrastados. Asombrosamente todas las copias concordaban entre sí en alto grado a pesar de algunos errores tipográficos leves, normales en cualquier copia hecha a mano. Así fue naciendo la ciencia llamada Crítica Textual que consiste en el análisis de los textos manuscritos. Esta ciencia busca determinar, basada en el estudio cuidadoso de los manuscritos, cual es la representación más fiel de lo que el autor originalmente escribió. Las variantes, que consisten en errores tipográficos mínimos como letras, palabras, líneas salteadas o expresiones que difieren de uno a otro manuscrito no afectan de ninguna manera ninguna de las doctrinas cristianas.  El resultado de todos estos análisis es que las biblias que hoy leemos son absolutamente confiables pues reflejan en un 99 por ciento lo que fue originalmente escrito; el porcentaje de variantes no solo es minúsculo sino que es insignificante en cuanto a lo que afecta la fidelidad del mensaje.    

Consejos Breves Para Estudiar la Biblia Fiel y Provechosamente

Victor B. Garcia 

1) El Contexto, el Contexto y el Contexto: ningún pasaje debe ser aislado de su contexto.

2) El Intento Original del autor: todo pasaje debe ser entendido según el propósito original de su autor.

3) La Exégesis: busquemos el significado original y verdadero de cada pasaje sin imponerle ideas preconcebidas.

 4) El Género literario: cada libro de la biblia debe ser leído de acuerdo a la clase de literatura que sea (historia, ley, sabiduría aplicada, poesía, profecía, epístola, literatura apocalíptica).

5) la Analogía de la Fe: Apliquemos la luz de los pasajes más claros a los más oscuros. La Biblia se interpreta a sí misma explicando las partes difíciles con las  fáciles y las  implícitas con las explícitas.  No debemos tolerar ideas místicas, esotéricas y extrañas basadas en pasajes oscuros.    
   
6) El Propósito del Pasaje: ¿es un relato descriptivo, un dicho sabio, una instrucción didáctica, un simbolismo, una parábola, o un mandato?   

7) Dios es el Centro: La biblia es inspirada por Dios, nos enseña de Dios y nos guía hacia Dios; aunque nos beneficia personalmente, su propósito principal y supremo es glorificar la persona del Dios Trino y Su obra redentora en Cristo Jesús, lo cual solo es posible por la iluminación del Espíritu Santo.